El Instituto Profesional Femenino La Pradera brinda a jóvenes de diferentes zonas rurales la oportunidad de realizar sus estudios académicos y prácticas profesionales de forma simultánea en un plazo de dos años, esto es posible gracias a las facilidades que brinda la modalidad.

La convivencia en La Pradera es muy dinámica y positiva; se vive un sano balance entre estudio, trabajo, recreación y crecimiento personal.

Tanto para las estudiantes como para sus familias, la residencia representa una gran ayuda económica y en muchos casos hace la diferencia entre poder realizar sus estudios o no ya que al tener las clases teóricas y las prácticas supervisadas en un mismo lugar, los gastos de transporte, alimentación y el uso de laboratorios se ven sumamente disminuidos.

Para las estudiantes, vivir en residencia es una gran oportunidad de crecer en virtudes y desarrollar competencias personales que le lleven a desarrollarse y madurar como persona; creciendo en independencia, siendo más considerada con las demás personas, responsable y coherente en todos los ámbitos de su vida; además le permite conocer otras personas, otras realidades y ampliar sus perspectivas de vida.

La familia realiza un gran aporte en el proceso de las estudiantes y representa un apoyo incondicional para cada una de ellas. El IPF les brinda la tranquilidad de que su hija se encuentra en un lugar seguro y de sana convivencia con un ambiente muy respetuoso y familiar que potencia lo mejor de cada una de ellas, multiplicando sus oportunidades de éxito.